miércoles, 13 de abril de 2011

70. Dado mi horizonte temático, extendido en puraluz, en centrar decidido, en núbil postrera. Antes era nada genuina. Era un confuso reino, un apenas latiendo en el tiempo maculado por los lugares ominosos, cambiando en los rostros arrastrados por la marea de afuera: el afuera total en obra de disolución. (de FRAGMENTA)
69. Asumo esa épica florida, el juego hostil de los argumentos fosforescentes. Pero mas allá, detrás de la pared de niebla áurea, el cardenal cardinal sobre la rama de oscura iridiscencia: iris encendido en la oquedad total que me dice todo, en el ónfalo que emana de sí la luz húmeda que es apenas, fina línea de aroma, fría orilla de arena. Saber insinuado. Ensimismado. (de FRAGMENTA)
68. No hay asunto. Es solo piedra fundida por el destello, templo laberinto donde perderse, restos de la mañana en las hojas con solsombra, cañaverales hieráticos, súbitos, en un súbito desvío del camino. Disueltas numeraciones risibles que intentan mermar mi energía. El asunto es el poemabierto, el poemacrecido dentro, tutelar del mundo sustancia. Línea de álamos grises dando la dirección al caminante perdido. Alamos también de la visión interior. Espectros verdaderos: álamos guías del sentido. (de FRAGMENTA)

martes, 12 de abril de 2011

67. Allí arde el brasero órfico de todas las edades, decantado en sombraluz de siempre, en la lámina limpia como sudario de la alborada, destellando su sombraroma por la que se inicia el cantar. Arde en el centro de la casa de los ancestros, en la urdimbre del enigma que se impregna de todo solo por tener los ojos abiertos, por mirar asombrado hacia la sombra. Alborada quebrada por el cantar tortuoso de los gallos. (de FRAGMENTA)

jueves, 7 de abril de 2011

66. Respirar no en las ciénagas derivadas o en caída inevitable hacia el púrpura, sino en consumación que alborea, en fundición en el antes y en el después, en el aire prístino de la oscuridad luminosa, en el viento renaciente. Respirar para ver en vidanueva la imagen real de la esfera paradisíaca: sus puras criaturas ensimismadas bajo el cenit en vuelo, sus blancas piedras incorpóreas del centroconseguido. Del centrodichoso. O el centrogozoso de mas aire, de mas aura, el centro de nosotros, en cerrazón de inicio del día entero y poseído porque se va de las manos, del aroma mirado por nosotros, siempre encerrados en buscar constante del mas acá, entre los sauces y los nombres que damos para tener y perder para siempre. Los nombres que ocupan el tiempolugar del concepto de las cosas, de la ideación turbia que cree ver, la mirada nublada que cree entender. (de FRAGMENTA)

martes, 5 de abril de 2011

65. Imagino una primeraluz oceánica, intensa por lo suave, perenne por la tibieza emanante. La imagino por donde estuve antes, descubriendo lo que ha quedado, lo que me hace decir teniendo el silencio como fuente, el vacío llenodevida como origen. Alumbra con su sombra femenina abierta sobre las ramas y los troncos latentes, sobre la arena escrita por los pasos, los Errantes, los que tienen mas para decir. La templanza diluida en todo, hecha acorde, cerno que resuena desde su fondo, agua de voz única. (de FRAGMENTA)
64. No tener mas que esta simpleza como portento, el antes y el después de hablar, de traer símbolos de la nada nada a la nada proliferante del aquí. El murmullo apenas perceptible no es menos intenso que el astro rector del sentido, que el vasto jardín donde se nace y se muere en girar perpetuo. El silenciovacío dador y quitador de todo, enmasallá, ensí, avizorado en las criaturas quintaesenciales: nubes, árboles, matices de aves, ligeros destellos lentos. Resplandores inmanentes. (de FRAGMENTA)
63. Principia en labrar órfico sus signos evaporados bajo las aguas de todos los saberes, los mas inútiles, los mas visibles (espejo oscurecido), los lejos. Atrapa gorriones y los suelta en el pórtico pétreo de la memoria fija, mirando exorbitada su oscuridad propia inmanente. Se desliza por las imágenes gastadas adormecedoras de los sentidos. Crece en crespa llama, en temblor de cielo en caída hacia su hoguera para nosotros, anhelantes siluetas de la tarde. Los que dejamos la fina línea temporal y tenemos ahora un mundo total simultáneo como memoria. (de FRAGMENTA)

viernes, 1 de abril de 2011

62. Navegante entre el manzanar único, alrededor en cenit de sombra materna y de soleado paterno, con palabras aprendidas girando en su ingravidez parecidas a las frutas de su brillo, reales en su apariencia imprescindible para entrar seguro en la mañana aquella. Es un puro derivar: huerta teñida por tintas fértiles, bruñida de astro secante. Lugar instante de mi desnuda creación. (de FRAGMENTA)
61. En gozosa soltura que hacía transparente el cantar principio, en hondura llegada como nunca antes, como flexible cuerpo de mujer en el umbral perpetuo de la mirada abierta y abarcadora, llenada de la líquida nada resplandeciente, siempre en la misma playa de la variación que no se cansa de sí, que alcanza también su altura, su decir detenido en su columnada ánima: luminosidad que lo sostiene todo. (de FRAGMENTA)

lunes, 28 de marzo de 2011

60. Lo que digo nace y muere, muere y renace: avatar, nada transformada, noche y alba. Perdura la forma entre la cerrazón perpetua, entre la cambiante estabilidad del aquí ahora. Lo que digo parece anegarse en un estrechamiento del sentido, en un no hay salida, en una sensibilidad táctil que roza el pensamiento. (de FRAGMENTA)
59. No hay nada que aclarar ni desarmonía ni mañana precaria. Entodo está el cantar de siempre, el centrar detodo. No hay númenes ni materia bruta ni arriba ni abajo. Entodo el ultramar. En los árboles vencidos por el notiempo, en el río detenido en lo otro: mientras corre aquí serpenteando refulge allá. Paraíso terrenal postrero, resplandor final reapareciendo entre oscuras arboledas verdecobre. Allá me hundo me fundo en todovacío, en absoluta mañana ungida por aguada mirada o mirada de agua. (de FRAGMENTA)

jueves, 17 de marzo de 2011

58.


Estuve en tristeprincipio, el primer
movimiento a la intemperie, fuera de la sombra
del árbol primordial. Para discernir
el susurro caliginoso de las huestes
lejanas, hierático, hacia el
horizonte del inicio del final. Así
parecía. El toro alado
del erotismo, el ídolo del núbilprincipio,
la afrodita del agua en la hoguera. Los que
regían el samsara.


Los días no son iguales. Cada día es distinto. Cada día
tiene su tinta. Me refiero a la luz, a la contraluz. A lo
que viene de las nubes. El depronto de los días:
los días lacios, los días enredados.


(de FRAGMENTA)

miércoles, 16 de marzo de 2011

57.


Uno en esa tibieza matriz, distraído,
sin saber qué caída, qué exilio
en terreno baldío, bajo la mirada
solar mas extrema o en entrada
en la sola vía a ciegas en
una noche sin estrellas como la
pesadilla recurrente de siempre:
espectral zona donde se
pone la luna (teñida de
púrpura), en medio
Angela ligera, Perla
terrenal, y mas acá el
paraíso en alborada de Rincón
de Tranqueras, cantares de pájaros
en remolino
invisible,
los montes difuminados
por la distancia, la
sensación de retornar a otro
tiempolugar que me preexistía.


(de FRAGMENTA)
56.


En franca luminosidad, en encuentro
frontal, instantáneo, con esa
puerta escondida (cuando no tuve
mirada mía), en sólida nada
deslumbrante, donde confluyen
todas las hebras sagradas, en los descensos en
el rocío, cuando asciende la
mañana y se funden en niebla el frío
de la noche que huye y la
tibieza de la inmensa puerta
abierta. El Pórtico total. Se
une la edad en ese
punto, se deshila todo el
ignorante balbucear, esfera
con aguas y arenas, con
dibujos en movimiento, con órbitas
teñidas de silencio sonoro.


(de FRAGMENTA)

martes, 15 de marzo de 2011

55.


Preguntar por la magia
extinguida, por la
marea previsible de las estaciones, donde
no estamos enteramente: poemañana,
empíreo morado hecho de
proteicas sustancias, de lenguaje
que es una pálida imagen
de un lenguaje otro. Rememoro
puro rumor en círculos, en
espiral agudo entrando en la noche
innumerable, en sus blancas
prolongaciones, en las raíces del
murmullo: hijas de sus aguas. Arboles
sedientos. Creencias dispersas. Cadencias
alteradas por la irisación
del rocío. Palabras
menores: restos de un gran
cielo.


(de FRAGMENTA)

jueves, 10 de marzo de 2011

54.


en esa meta ínfima infinita se deshoja, se deshora en su tiempo no deseado
cuando despiertos quedamos dentro de un sueño posible, en ninguna hora
caballo alado hacia su horizonte haciéndose línea, esencia perdurando. Y a-
llí caemos en pura distancia de nube y casa solariega tímidamente soleada
en pura memoria aireada como divinidad nunca vislumbrada, ella estando
ahí, allí, acá lejos, allá cerca de nadie y de todos, no estar en ese aroma a pas-
to mojado en invierno de mar vaivén azul en el campo abierto, campo sem-
brado de sí, puro elemento, destino circular atrás donde volvemos consu-
mados, ¿ cuando estamos en ese lugar eterno retorno? De tardío conocimien-
to se hace semilla, almohada transparente siempre en caída en entera lumbre
que se labra y nunca se perfecciona ni es entera: dentro una torcaza en el
otro campo de mañana que se hizo espectral. Navío, errante, proa en proeza
de niebla.


Nos empoza a ambos con manos sueltas en la arboleda de luz polvorienta,
luz polen, luz de arena fina como ese amarillo pardo verdoso de las ramas
del laurel en la tarde de primavera (así lo recuerdo), como ese río reseco
que no corre, fluye en el aire que resuena: caparazón golpeada por las
chilcas, númenes súbitos, alrededor de la casa siempre, en ese pozo sin
fondo donde ahí sí está el agua en el negro frío y musgoso reflejando


(1997, de FRAGMENTA)

miércoles, 9 de marzo de 2011

53.


En conciencia prístina y en conciencia
sucia es la misma soltura
que Ellos estigman, así lo veo
con una mirada dejada y abierta
como el alba, en coraza rota
para siempre. Entonces es el
Poema Unico desde entonces para
entonces siempre, puramente maculado,
externo y extremo, hacedor
desde su encordado lunar con
rostros desvanecidos de amigos, con
gestos desaparecidos y
recuperados en el claror de esa
mirada única, alborada
después, tarde muerta, alborada
renovada desde noche renaciente
en yacencia de agua quieta con todo el
cielo estrellado espejado en su
reducido círculo: la buscada
totalidad.


(de FRAGMENTA)

martes, 8 de marzo de 2011

52.


En poemahoja vimos esa belleza
involuntaria que salta a los ojos,
oscurecida por el oráculo que mide
y razona en mí y fuera de mí,
minucioso invasor, enemigo en
casa, deslumbrante de
ciencia negativa, en el peso y en el
pozo de toda esta existencia,
aquí, en este único lugar, en
este solo orden de cosas. Lo
que susurró era jardín muerto, campo
sembrado y devastado. Manteniendo
con penuria una posición
hecha de alba con su leche
de vaca sagrada, con su esencia
de polen y río.


No tengo mar, sí el mar
antiguo del campo, el mar desaparecido
como extinguida mi conciencia, reducida
a estímulo- respuesta, pero viene
pretérita la imagen violeta y
verdecida de este anterior a todo, esa
piedra fundida en el cielo, las
voces en otra dimensión que parecían
traer una verdadera y absoluta
solución de fondo cuando hablaban
de mínimas hipotéticas existencias desde
aquella laguna inconmensurable y
sombría: la única deidad la misma
húmeda y reptil como lluvia
viva sobre todo.


(de FRAGMENTA)

lunes, 7 de marzo de 2011

51.


El Poema Unico viene cuando
quiere sorteando la malasuerte
de los ocultos, de los que
no dan la cara: esos
horizontes, esos conspiradores
atormentados de un mundo
en un solo sentido, allá,
detrás del temporal, de la
tormenta sobre la ciudad
final. El está no en sí sino
en posibilidad que no se da
entera. Está en su sino de
índigo encontrar.


(de FRAGMENTA)

domingo, 6 de marzo de 2011

50.


El camino del agua que
sube, transformada en astro imposible,
lupa sumergida
en la trama de itinerarios imaginados,
en la noche crispada por su
influencia magnética en el aire quieto,
ánima que da
su destello sonoro para ordenar el mundo
con un movimiento sutil haciendo del parque
quimera, lenguaje de espuma oscura,
temblorosa garganta, gorgona.


(1993, de FRAGMENTA)

sábado, 5 de marzo de 2011

49.


LECCION Y ORIGEN


I.
El sauce vuelve a caer en la malla,
oscura forma de paraíso, un diferente rasgar
el velo descubre su influencia y su
hundimiento. Evaluada desde este lugar
esa mezcla de apariencias eficaces
precisamente por sus
corpóreas y densas tramas intermedias. Hacen
del azar un método preciso: sonidos
hinchados de luz. Tal cual
el trabajo de un pintor que trabaja como un músico.


II.
Un punto de partida hallado
entre objetos dispares acumulados en los rincones
mas insólitos, produce el desenlace
de un largo período de incertidumbre. Funciona
como catalizador de un final aplazado
por indolencia. La ruptura de un lazo
que se había vuelto irrisorio. Aquí no hay
ese brillo que es dable esperar
en una superficial ansiedad, esas sensaciones
que se desea experimentar (siempre desconocidas)
y que se guardan en los compartimientos estancos
de una ignorancia cristalizada por los prejuicios.
Se quisiera pisar un inestable lugar,
un témpano flotante, una tierra a la deriva. Estar
en las antípodas de este mundo. Aquí no hay
epifanía: apretar con furia entre los dientes
la agradable sensación de un roce o la
evaporación de todos los aprendizajes
que se han vuelto un lastre, peso muerto. Una
viscosa membrana entre los ojos y el
mundo.


(1993, de FRAGMENTA)


viernes, 4 de marzo de 2011

48.


En el centro del árbol, en el
limbo del ramaje investido
por la mañana
una eternidad se demora o
se consume de súbito por su
propia potencia. Una eternidad
que no dura porque la
duración es tiempo, luzaguada,
sombraluz, palabras, sentidos y
no sentidos, orden y
caos, pasos
atronadores, estruendo de
pájaros, muertes en el
centro de la claridad, permanencia
en la intimidad de la
sombra.


(de FRAGMENTA)
47.


Ir en sentido contrario siempre. ¿Ir en
sentido contrario siempre? Un grado
de desconfianza, un gesto de
desconfianza. Mancha en la luz
del lienzo, mancha de sangre en
la sábana: quevediana honra
mancillada. Pero el lienzo
emana su propia luz misma. Ver el
enchastre. Querer ver solo eso:
ciénaga César Moro, légamo Emilio
Westphalen, juego de luz y
sombra, de palabra y
no palabra.


(para María Inés y Omar)


(de FRAGMENTA)

46.


Así mi declinar es
punto de partida, unidad
naciente de una tarde hecha
de silencio, de soterrado manar. Algo
mejor deambula por el patio. Es
puro jardín vislumbrado, telar
de hebras que alumbran
este paseo errante por las
cavidades mas sinuosas: un dolor
perenne en el otro lado. Astro
oscuro. Presencia ciega. Comprensión
de la amplitud, en ese lugar donde las
palabras zozobran en un silencio
total, lleno de sentido. Las palabras
cristalizan en el ultramar como mínimas
pérdidas de una deidad que
roza y fertiliza: lluvia.


(de FRAGMENTA)