lunes, 28 de marzo de 2011
59. No hay nada que aclarar ni desarmonía ni mañana precaria. Entodo está el cantar de siempre, el centrar detodo. No hay númenes ni materia bruta ni arriba ni abajo. Entodo el ultramar. En los árboles vencidos por el notiempo, en el río detenido en lo otro: mientras corre aquí serpenteando refulge allá. Paraíso terrenal postrero, resplandor final reapareciendo entre oscuras arboledas verdecobre. Allá me hundo me fundo en todovacío, en absoluta mañana ungida por aguada mirada o mirada de agua. (de FRAGMENTA)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario