Estuve en tristeprincipio, el primer
movimiento a la intemperie, fuera de la sombra
del árbol primordial. Para discernir
el susurro caliginoso de las huestes
lejanas, hierático, hacia el
horizonte del inicio del final. Así
parecía. El toro alado
del erotismo, el ídolo del núbilprincipio,
la afrodita del agua en la hoguera. Los que
regían el samsara.
Los días no son iguales. Cada día es distinto. Cada día
tiene su tinta. Me refiero a la luz, a la contraluz. A lo
que viene de las nubes. El depronto de los días:
los días lacios, los días enredados.
(de FRAGMENTA)

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