martes, 5 de abril de 2011

64. No tener mas que esta simpleza como portento, el antes y el después de hablar, de traer símbolos de la nada nada a la nada proliferante del aquí. El murmullo apenas perceptible no es menos intenso que el astro rector del sentido, que el vasto jardín donde se nace y se muere en girar perpetuo. El silenciovacío dador y quitador de todo, enmasallá, ensí, avizorado en las criaturas quintaesenciales: nubes, árboles, matices de aves, ligeros destellos lentos. Resplandores inmanentes. (de FRAGMENTA)

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