martes, 18 de mayo de 2010

27.


Se precisa ahora esa claridad, el candor concentrado de años
dispersos en un jardín devastado por la lluvia, el pozo hondo
y oscuro de una memoria erizada por la luna hostil de un ve-
rano, el paréntesis curvo de un camino mortal, el polen turbio
de una extraña especie vegetal.
Declive del pensamiento hacia su otro lado: la nada siempre
en el centro. Ascender trabajosamente hacia el resplandor,
hacia el puente azulado donde fluyen las palabras, el diálogo
líquido de los adolescentes tratando de desentrañar la trama
de sexo y argumentos, la órbita inestable de bicicletas y vien-
to perfumado. La absurda historia de una piel amoratada.


(variación)


De ahora o nunca vacila ese candor nuestro, la mancha del
polen en la piel amoratada escrita por las órbitas inesperadas,
entre el crisantemo y el horizonte caído, lucidez que no se de-
rrama, se concentra alrededor del pozo de agua, bajo el man-
to frío del alba. Roce húmedo del sauce, resplandor perfuma-
do del cedrón de la cruz, cantar difuminado en la neblina: ne-
bulosa convexa. Allí el niño deja la mirada perdida para siem-
pre, la fija en un argumento y algo se va en ella inexorablemente.


(1987)

1 comentario:

  1. "Fundamente, doña milanesa, fundamente", me exige un furioso benavideano, integrante del sitio uruguayo "casa de poesìa" y yo no supe-no quise seguir con la discusiòn porque yo no insultè a los escritores, humildemente, dejè dicho que sus "obras" me parecìan un mamarracho, pero, a ellos personalmente, no los ofendì para nada.

    ResponderEliminar